Una feria del libro sin pabellones: Oporto lee al aire libre
En los Jardins do Palácio de Cristal, los libros se instalan entre los árboles. La feria del libro de Oporto mezcla casetas y lecturas con talleres, conversaciones y música, y convierte el parque en un gran espacio cultural.
Quien al oír «feria del libro» imagine enormes pabellones, largos pasillos y puestos bajo luces de neón, en Oporto está en el lugar equivocado.
Aquí los libros están entre los árboles.
Hasta el 6 de septiembre, los Jardins do Palácio de Cristal se convierten en un gran punto de encuentro para lectores y lectoras. Más de 140 puestos de editoriales, librerías y libreros de viejo se reparten por los jardines. Pero quien venga solo a buscar libros se perderá buena parte de la Feira do Livro do Porto.
El nombre del lugar, por cierto, puede llevar a engaño. Hoy ya no existe ningún palacio de cristal. El edificio del siglo XIX, inspirado en el Crystal Palace de Londres y concebido como símbolo de progreso, fue demolido en 1951. En su lugar se encuentra hoy el Pavilhão Rosa Mota. Lo que permanece son los jardines, con sus árboles antiguos, caminos y miradores.
Y precisamente allí la literatura no solo se lee.
El programa incluye conversaciones, lecturas y presentaciones de libros, pero también talleres, teatro, cine, exposiciones y conciertos. Hay además propuestas específicas para niños y jóvenes. Al caer la tarde, el recorrido lleva una y otra vez a la Concha Acústica, el escenario al aire libre de los jardines. Allí la feria se convierte también en lugar de conciertos: literatura y música quedan separadas apenas por unos pasos.
Así, una sola visita puede adoptar formas muy distintas. Se puede curiosear entre libros, escuchar un cuento, crear algo con las propias manos, debatir ideas y terminar el día sentado ante un concierto en el parque.
¿Pero todo eso sigue siendo una feria del libro?
Oporto responde con bastante claridad que sí.
Al fin y al cabo, las historias no tienen por qué quedarse impresas en una página. Un poema puede recitarse o cantarse. Un texto puede convertirse en teatro. Una idea nacida de un libro puede abrir una conversación. Y, a veces, una historia quizá empiece precisamente entre dos personas que se encuentran delante de un puesto.
La Feira do Livro entiende así la literatura no como algo que espera en una estantería, sino como un punto de partida para encontrarse con otras artes y con otras personas.
Una poeta y su ciudad
En 2026 ocupa un lugar especial la poeta portuguesa Inês Lourenço.
Nació en Oporto en 1942 y su escritura mantiene una estrecha relación con la ciudad. Entre sus obras figuran «Cicatriz 100%», «Um Quarto com Cidades ao Fundo» y «Dois Cimbalinos Escaldados». Este último título ya nos lleva lingüísticamente a Oporto: «cimbalino» es la palabra que se utiliza habitualmente en la ciudad para pedir un café espresso.
La feria dedica este año una atención especial a su obra. El homenaje reúne nueve actividades, entre ellas una exposición, un concierto y una lectura escenificada de uno de sus poemas. La propia Lourenço participa también en el programa.
La elección encaja sorprendentemente bien con esta feria.
Sus poemas tampoco se quedan entre las tapas de un libro: se leen, se exponen, se representan y se relacionan con la música. La literatura abandona la estantería y se mueve por la ciudad en la que nació.
Y quizá esa sea la idea más bonita de la Feira do Livro do Porto:
Una ciudad no necesita un pabellón de ferias para celebrar la literatura. A veces bastan libros, personas y un parque lleno de árboles.